El pádel es uno de los deportes que más rápido crece en el mundo, y con motivo: se coge antes que el tenis, es más social que el squash y engancha de verdad en cuanto juegas tres o cuatro veces. Esta guía cubre todo lo que necesita saber un principiante absoluto para empezar.
La pista
Una pista de pádel mide 20 metros de largo por 10 de ancho, aproximadamente un tercio de una pista de tenis. Está cerrada por paredes de cristal y malla metálica en todo su perímetro. La bola puede jugarse tras rebotar en esas paredes, y eso es lo que hace único al pádel: golpes que en tenis serían ganadores limpios se vuelven recuperables si lees bien el rebote en el cristal del fondo.
La red mide 88 centímetros de altura en el centro y sube ligeramente hacia los postes. Cada mitad de la pista se divide en dos cuadros de saque mediante una línea central, con una línea de servicio que cruza la pista a unos metros de la pared del fondo.
Cómo se puntúa
El pádel usa el mismo lenguaje de puntuación que el tenis: 15, 30, 40, juego. Los sets se ganan a seis juegos con dos de diferencia, con tie-break a 6-6. Los partidos son al mejor de tres sets. En el 40-40, la mayoría de los jugadores de club utiliza la ventaja de toda la vida, aunque algunas competiciones juegan un punto de oro a muerte súbita; consulta el reglamento local antes de empezar.
El pádel se juega en dobles: dos jugadores por lado, cuatro en pista. Ese es el formato de competición en todas partes, y buena parte de la razón por la que es un deporte tan social.
El saque
El saque es de abajo. El sacador se coloca detrás de la línea de servicio, bota la bola y la golpea a la altura de la cintura o por debajo, hacia el cuadro de saque diagonalmente opuesto. Tienes dos intentos, igual que en tenis. Si el saque entra en el cuadro y después toca la malla metálica, es falta; pero si toca la pared de cristal después de botar dentro del cuadro, la bola sigue viva y el punto continúa.
Un jugador saca durante todo un juego, exactamente como en tenis, y el saque pasa a la pareja rival al final de cada juego. Dentro de un equipo, tú y tu compañero os alternáis en los juegos al servicio y cada uno mantiene su lado al resto —uno resta desde la derecha y el otro desde la izquierda— durante todo el set.
Jugar con las paredes
Las paredes son lo que hace que el pádel sea pádel. En tu campo, la bola puede tocar una pared después de haber botado una vez en el suelo, y entonces puedes jugarla al salir del cristal. Una bola que toca tu pared antes de botar en el suelo es punto en contra. En defensa, el cristal del fondo es tu mejor aliado: una bola que te ha superado por alto muchas veces puede devolverse tras el rebote.
Los principiantes desaprovechan sistemáticamente el cristal del fondo. Aprender a girarse, dejar pasar la bola y jugarla tras el rebote es la habilidad más importante de tus primeros seis meses. Nuestra sección Aprende lo explica en detalle.
Errores habituales del principiante
Golpear demasiado fuerte. El pádel premia el control y la colocación por encima de la potencia, sobre todo en los primeros niveles. Los golpazos contra el cristal regalan a tus rivales rebotes cómodos para atacar.
Quedarse al fondo. La posición dominante en pádel es la red. Ganar la red y mantenerla es la batalla estratégica central de ambas parejas. El principiante que acampa en el fondo concede una desventaja posicional permanente.
Material equivocado. Jugar con zapatillas de running o con una pala avanzada en forma de diamante hace el deporte más difícil y más arriesgado de lo necesario. Nuestra guía completa de material explica exactamente qué comprar primero y qué dejar pasar.
Una última nota: la puntuación tradicional descrita arriba es la que usarás en tu club. El circuito profesional estrenó esta temporada un formato nuevo llamado Star Point; si tienes curiosidad, te contamos lo que está verificado aquí.